INCREMENTO DE LOS HALLAZGOS DE PETROLEO

Yacimientos reactivaron la industria pese a caída de precios y crisis económica mundial

La industria petrolera ha estado en una racha candente en este año gracias a diversos hallazgos que han reavivado una idea de emoción en el sector petrolero pese a la caída de precios y las duras condiciones de la economía.

Estos hallazgos que se extienden a lo largo de cinco continentes son el resultado de copiosas inversiones que empezaron previamente en la década cuando los precios del petróleo aumentaron y de nuevas tecnologías que les permiten a exploradores perforar a mayores profundidades y romper rocas más duras.

“Ese es el aspecto maravilloso con respecto a los indicadores de precios en un mercado libre: ponen a la gente en una mejor posición para correr más riesgos en la exploración”, destacó James Hackett, presidente y director de Anadarko Petroleum.

Se han reportado más de 200 hallazgos en lo que va del año en docenas de países, incluida la región curda de Irak, Australia, Israel, Irán, Brasil, Noruega, Ghana y Rusia. Los han llevado a cabo gigantes internacionales, como Exxon Mobil, pero también pequeños participantes de la industria, como Tullow Oil.

Apenas este mes (Octubre 2009) BP informó que había encontrado un gigantesco yacimiento en aguas profundas que pudiera terminar siendo el mayor descubrimiento de petróleo en la historia del Golfo de México, al tiempo que Anadarko anunció un gran hallazgo en una “emocionante y altamente prospectiva” región en Sierra Leona.

Es normal que las empresas descubran miles de millones de barriles en nuevos yacimientos petrolíferos cada año, pero el ritmo de este año es inusualmente acelerado. Los nuevos hallazgos de petróleo han totalizado aproximadamente 10.000 millones de barriles en el primer semestre del año, de acuerdo con datos de IHS Cambridge Energy Research Associates. Si los descubrimientos continúan a ese paso hasta el final del año, es probable que alcancen su máximo nivel desde el año 2000.

Aunque en años recientes se ha visto especulación con respecto a un pico que vendrá y la subsiguiente declinación en producción petrolera, personas en la industria dicen que aún hay muchísimo petróleo en el suelo, particularmente debajo del suelo oceánico, incluso si su localización y extracción se está volviendo más difícil. Destacan que los precios y el ritmo de los avances tecnológicos siguen siendo los factores que rigen la capacidad de producción petrolera.

Si bien la industria está celebrando sus recientes hallazgos, muchos ejecutivos se muestran nerviosos con respecto al futuro inmediato, temiendo que los precios más bajos pudieran poner en peligro su impulso en la exploración. La economía mundial es débil, los precios del hidrocarburo ya cayeron respecto de las marcas históricas del año pasado, los ingresos corporativos se han reducido marcadamente, al tiempo que la demanda mundial de petróleo sigue siendo baja. Luego de caer a 34 dólares en diciembre, los precios del petróleo ya se duplicaron, estabilizándose en aproximadamente 70 dólares por barril. Pero si la economía mundial no se recupera, algunos analistas creen que el precio y la economia petrolera podría caer nuevamente.

Las empresas petroleras arguyen que no se pueden dar el lujo de enfrentar esa perspectiva. Pese a que lograron ganancias históricas en años recientes, muchos ejecutivos han advertido que necesitan los precios por encima de 60 dólares por barril para desarrollar las reservas más desafiantes del mundo. De hecho, una parte de la actividad en exploración ya redujo su paso este año, a medida que los productores buscan mejores condiciones de empresas de servicios y contratistas.

No solamente el petróleo está saliendo beneficiado a partir del auge en la exploración. Repsol, la mayor empresa petrolera de España, dijo este mes que había descubierto lo que podría terminar siendo el mayor depósito de gas natural de Venezuela. En años recientes, las empresas han encontrado sustanciales reservas de gas natural en Estados Unidos, a partir de rocas de pizarra o esquisto que, se creía, era imposible perforar.

“El principal interrogante que los equipos de exploración tienen justo ahora es, ¿A dónde vamos ahora?”, dijo Robert Fryklund, quien dirigió las operaciones de ConocoPhillips en Libia y Brasil, y es uno de los vicepresidentes de Cambridge Energy Research Associates, en Houston.

El presupuesto para exploración se disparó en años recientes, en parte con el fin de compensar la duplicación de los costos a lo largo de la industria, desde los precios del acero hasta el costo de alquilar plataformas para perforación en aguas profundas. Un tema de gran importancia ante la industria hoy día está en cómo lograr una reducción de los costos al mismo tiempo que se mantiene un alto nivel de exploración. En promedio, los costos han bajado entre 15 y 20 por ciento respecto de su máximo nivel, con base en ejecutivos del petróleo.

Si bien son considerables, los nuevos descubrimientos no igualan los gigantescos hallazgos de yacimientos en los años 70, como la Bahía Prudhoe de Alaska, Ekofisk en el Mar del Norte, o Cantarell en México. Todos estos también son empequeñecidos por el último gran hallazgo, el yacimiento de Kashagan en el Mar Caspio, descubierto en 2000 y del cual se estima que contiene más de 20.000 millones de barriles de petróleo.

“Nosotros no hemos visto otro Kashagan, pero incluso así estos hallazgos son muy materiales”, notó Alan Murray, el administrador del servicio de exploración en Wood Mackenzie, en Edimburgo.

Desde comienzos de los años 80, los descubrimientos no han logrado mantenerse al paso de la tasa de consumo mundial de petróleo, que el año pasado ascendió a 31.000 millones de barriles de petróleo. Más bien, las empresas se las han ingeniado para acrecentar la producción encontrando nuevas formas de extraer más petróleo de yacimientos existentes, o producir el hidrocarburo a través de fuentes nada convencionales, como las arenas de alquitrán de Canadá o el crudo pesado en Venezuela.

Los estimados sobre las reservas típicamente aumentan a lo largo de la vida de un yacimiento, que a menudo pueden ser productivos durante varias décadas, conforme las empresas van encontrando nuevas formas de extraer más petróleo de la tierra.

El registro de esta industria ha mejorado en años recientes, gracias a los altos precios. Según Energy Research Associates, las empresas petroleras han encontrado más petróleo del que produjeron a lo largo de los últimos dos años mediante una combinación de exploración y expansiones de yacimientos.

“El apetito por la apertura de nuevas fronteras, cuando los precios eran bajos en los años 90, era muy pequeño”, anotó Paolo Scaroni, el director de Eni, el gigante petrolero de Italia. “Actualmente, el mayor descubrimiento de todos es la tecnología”.

Uno de los mayores hallazgos de este año fue efectuado por un pequeño productor, Heritage Oil, en el campo Miran West One en la región del Kurdistán del norte de Irak. Encontró casi 2.000 millones de barriles de petróleo y planea perforar un segundo yacimiento mucho antes de fin de año. Si bien el gobierno central de Irak ha tenido complicaciones para atraer inversionistas que desarrollen sus enormes yacimientos, autoridades locales del Kurdistán han estado cortejando con éxito a productores extranjeros.

En el ínterin, en el Golfo de México, el descubrimiento de BP demuestra que el área sigue siendo una de las regiones petroleras más prometedoras de Estados Unidos. BP ha estimado que el campo Tíber alberga de 4.000 a 6.000 millones de barriles de petróleo y gas, lo cual bastaría, en teoría, para cubrir la demanda interna durante más de un año.

“En 30 años en este negocio, el Golfo de México ha sido catalogado como el Mar Muerto incontables veces”, comentó Bobby Ryan, vicepresidente de exploración en Chevron. “Y se sigue revitalizando”.

Brasil será séptimo productor mundial

BRASILIA | En los últimos años Brasil ha pasado de ser un importador neto de petróleo a un gran exportador en potencia, gracias a los descubrimientos de yacimientos en aguas ultra profundas que se estima poseen entre 30 mil millones y 50 mil millones de barriles.

Según afirmó ante el Senado el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao, Brasil será el séptimo u octavo productor mundial de petróleo si se confirman estas millonarias reservas.

Para apoyar su afirmación, el ministro explicó que solamente en cuatro campos petroleros las reservas se estiman en 16.000 millones de barriles, suficientes para garantizar el consumo del país por 40 años. Las cifras estimadas por ahora sólo se refieren “al 30% de las áreas (que comenzaron a ser exploradas). No se puede adelantar lo que vendrá del restante 70%”, añadió.

Lobao acudió al Senado para explicar las nuevas reglas enviadas por el Gobierno para regir la explotación del petróleo. El jerarca defendió que la gigante Petrobras, controlada por el Estado, tenga 30% de la producción y que sea operadora única de todos los contratos de licitación.

FUENTE: elpais.com.uy

AUMENTO DOS DADOS DE PETRÓLEO

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