GAS NATURAL NO CONVENCIONAL EN CHILE

gas natural no convencional en lutitas en chileJulio 2011. La explotación comercial del shale gas, tight gas y gas de yacimientos carboníferos promete un descenso importante en el precio de este hidrocarburo y abundancia a nivel mundial. ENAP (Petrolera Estatal Chilena) lo buscará en territorio chileno.
Una verdadera revolución energética. Su explotación reciente ha permitido que Estados Unidos haya pasado de ser importador de gas natural a perfilarse como el principal exportador de este hidrocarburo a nivel mundial.

El gas natural no convencional comprende el shale gas, el tight gas y el metano extraído de mantos carboníferos. De estos, el más relevante en términos comerciales es el shale gas, también conocido como gas de esquisto. Como explica Carlos Cortés, secretario ejecutivo de la Asociación de Distribuidores de Gas Natural de Chile (AGN Chile), “el gas natural no convencional no es si no gas natural que está presente en reservorios de manera distinta a la que fluye el gas natural convencional. Estas formaciones de baja permeabilidad o herméticas han estado ahí durante mucho tiempo, pero no estaba la tecnología disponible para explotarlo comercialmente. En los últimos años, debido a los altos precios de los energéticos en general, se empezó a invertir más en tecnologías para explotar estas reservas de gas no convencional. A medida que fueron bajando los costos, se empezó a explotar estas reservas comercialmente, en Estados Unidos y países de Europa y el Medio Oriente”.

Entre las décadas de 1980 y 1990, la empresa estadounidense Mitchell Energy combinó y desarrolló dos técnicas para extraer este hidrocarburo: la perforación horizontal de pozos de gas (proceso que ya estaba siendo utilizado) con la fracturación hidráulica de la roca madre (proceso conocido como hydrofracking).

Empresas como Halliburton y Exxon Mobil, desarrollan proyectos de shale gas y empieza a fluir una cantidad de gas de manera impresionante. Con el gas convencional, la razón entre producción y reservas siempre se había mantenido en torno a 60 años, concentrado en tres países: Rusia, Irán y Qatar, con reservas en torno a los 180 TCM (trillones de metros cúbicos). Cuando se hacen estos descubrimientos, Estados Unidos pasa de ser un importador neto a acercarse mucho a Rusia en la exportación en 2008, superándolo ya en 2009. Si ahora se suman las reservas de gas convencional y no convencional en el mundo, según cifras de The Economist y otras fuentes, se llega a valores que se acercan a los 900 TCM”.

Con un consumo de 3 TCM por año a nivel mundial, se estima que las reservas de gas natural ahora podrían alcanzar hasta cerca de 300 años.

Recientemente Rudolf Araneda, gerente general de GasAtacama indicó que la empresa de generación chilena está estudiando levantar un terminal de regasificación en el Norte Grande, para lo que está en conversaciones con dos compañías estadounidenses que están reconvirtiendo sus terminales de regasificación para la exportación, motivados por la gran cantidad de shale gas disponible en ese país 8Estados Unidos), para así recibir este hidrocarburo desde Estados Unidos a precios más bajos que los actuales.

Pero el gas no convencional podría estar mucho más cerca de lo que se piensa en Chile. El ejecutivo informó que expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) buscarán determinar el nivel de reservas de gas natural no convencional en Chile, en un trabajo en conjunto con la empresa estatal.

Rojas (ENAP) explicó que un pozo de gas natural no convencional puede producir entre 10.000 a 200.000 metros cúbicos (m3) de gas por día, mientras que uno convencional puede tener una producción de entre 50.000 a 300.000 m3. En tanto el volumen acumulado de un pozo convencional puede llegar desde los 100 millones de m3 a los 500 millones de m3, mientras que uno no convencional tiene volúmenes que van desde los 10 millones de m3 a los 50 millones de m3.

El costo de un pozo de gas convencional se sitúa entre US$1 millón y US$4 millones, mientras que el de uno con gas no convencional está entre los US$5 millones y los US$15 millones. “¿En qué redunda esta menor productividad y mayor costo?, en que se necesita otro precio. El gas convencional de Magallanes, el que se ha producido por 50 años, ¿qué precio necesita?: entre US$2 y US$4 por millón de BTU, para que sea económico y haya una ganancia. Con el gas no convencional estamos hablando de otro precio: entre US$6 y US$12 por millón de BTU. Estamos recién empezando, esto hay que estudiarlo muy bien, hay que estimar qué recursos hay y qué condiciones económicas se necesitan, tanto en costos como en precio. Por el momento, los hidrocarburos no convencionales en Chile son recursos, no tenemos claro si es económico o no sacarlos”, reflexionó Rojas.

Source: Revista Electricidad-Chile

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*